Ecos de un atardecer agitado
La ex fábrica textil Danubio -que comprende dos manzanas entre las calles Saavedra, Felipe Iannone, Rondeau y Alvear- fue el motivo de la reunión que realizó el municipio, pero aún siguen las repercusiones...
El municipio no pudo lograr que ni un vecino apoyara el proyecto que la empresa aún no presentó, según anunció Petit Castro. Mientras muchos vecinos se retiraron desahogados de bronca después de cantarles las cuarenta, la fiesta estuvo abajo del escenario...
“Si nunca fue de nadie, nadie puede venderlo “per se” sin títulos legítimos”, aclaraba Clara, quien trabaja de gestora y ponía en sobre aviso a sus vecinos mientras Petit Castro, improvisaba un discurso piloto para que no se le venga la noche.
“Nunca tuvo nomenclador catastral, no está en el primer título, nadie puede adjudirce nada si no es mediante título legítimo, por un compra de un tercero o una adjudicación veinteañal. Nadie que no haya hecho eso, puede transferirlo. No tienen que ceder la calle, estos delin… tiene que devolverla, que es muy distinto, les está mintiendo descaradamente” decía por Castro, quien arriba del escenario seguía haciendo agua.
Ilda, otra de las presentes, quien nació con la llegada de la fábrica al barrio y trabajó como operaria en ella, indignada mientras esperaba que la dejaran hablar, ronroneaba que es más importante la voz de quienes nacieron, pagaron siempre sus impuestos y viven en el barrio, antes que un inversor que viene y después se va.
“Guardo hasta los comprobantes del pago del asfalto de mi cuadra pero nadie tiene en cuenta a los mayores que hicimos tanto Ramos Mejía. No les interesamos, pero bien que cuando militaba para el peronismo me venían a buscar” arengó Ilda, como para que un (concejal Miguel) Bampini mudo, sentado detrás de ella, escuche.
“El municipio no tiene ni el poder de controlar las obras ilegales, me refiero a Iannone 800 y al 900. Me preguntó cuando van a asfaltar el tramo de la calle Magallanes, entre Urquiza y Maipú, hoy aún de tierra. Les avisó que figura dos veces asfaltada en el municipio y la calle sigue igual… de tierra” gritaron desde el fondo. Pero como todas, todas las preguntas, no tuvo respuesta.
“Si nunca fue de nadie, nadie puede venderlo “per se” sin títulos legítimos”, aclaraba Clara, quien trabaja de gestora y ponía en sobre aviso a sus vecinos mientras Petit Castro, improvisaba un discurso piloto para que no se le venga la noche.
“Nunca tuvo nomenclador catastral, no está en el primer título, nadie puede adjudirce nada si no es mediante título legítimo, por un compra de un tercero o una adjudicación veinteañal. Nadie que no haya hecho eso, puede transferirlo. No tienen que ceder la calle, estos delin… tiene que devolverla, que es muy distinto, les está mintiendo descaradamente” decía por Castro, quien arriba del escenario seguía haciendo agua.
Ilda, otra de las presentes, quien nació con la llegada de la fábrica al barrio y trabajó como operaria en ella, indignada mientras esperaba que la dejaran hablar, ronroneaba que es más importante la voz de quienes nacieron, pagaron siempre sus impuestos y viven en el barrio, antes que un inversor que viene y después se va.
“Guardo hasta los comprobantes del pago del asfalto de mi cuadra pero nadie tiene en cuenta a los mayores que hicimos tanto Ramos Mejía. No les interesamos, pero bien que cuando militaba para el peronismo me venían a buscar” arengó Ilda, como para que un (concejal Miguel) Bampini mudo, sentado detrás de ella, escuche.
“El municipio no tiene ni el poder de controlar las obras ilegales, me refiero a Iannone 800 y al 900. Me preguntó cuando van a asfaltar el tramo de la calle Magallanes, entre Urquiza y Maipú, hoy aún de tierra. Les avisó que figura dos veces asfaltada en el municipio y la calle sigue igual… de tierra” gritaron desde el fondo. Pero como todas, todas las preguntas, no tuvo respuesta.
