¿Una solución a la basura?
CEAMSE vs CARE - Informe 1
CEAMSE vs CARE - Informe 2
CEAMSE vs CARE - Informe 3
Dos predios del CEAMSE van a seguir abiertos y contaminando
Son en González Catán y Ensenada, deberían estar cerrados desde hace más de dos años. A pesar de las denuncias por falta de control y de un convenio firmado por el gobierno de la ciudad y la provincia para su cierre definitivo, se demora su remplazo. Los vecinos no pueden usar el agua “ni para lavarse los dientes”.
Prometieron que los cerrarían. Que crearían rellenos sanitarios alternativos no contaminantes. Pero no cumplieron. El 15 de agosto de 2008, Mauricio Macri y Daniel Scioli firmaron un convenio para cerrar los predios del CEAMSE (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado) ubicados en González Catán y Ensenada, creados durante la última dictadura militar y denunciados por contaminación ambiental, pero nunca lo concretaron. Los dos lugares seguirán abiertos y contaminando.
En el caso de Catán, hasta que esté terminado el Centro de Recomposición Energética de Residuos (que los vecinos rechazan), y en Ensenada, hasta que se haga cumplir una sentencia firme de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia, que ya tiene más de 1000 días de demora.
Esta situación irregular motivó, a partir del año 2004, la movilización de distintos sectores de la población bonaerense.
En González Catán –distrito perteneciente al partido de La Matanza y gobernado por Fernando Espinoza (PJ)- ese año las autoridades provinciales, municipales y de la empresa se reunieron con los representantes de los vecinos que viven en los barrios linderos al relleno sanitario.
El reclamo era concreto: no soportaban el olor desagradable que despedía el basural, ubicado a sólo 50 metros de las casas, y acusaban a la empresa de ser la responsable de las enfermedades que padecen las familias de la zona.
Pero no tuvieron respuesta. Las patologías autoinmunes, como lupus y púrpura, se multiplican en todas las cuadras. “Resulta extraño verlas en tanta cantidad de gente, porque además de ser enfermedades poco habituales, no son contagiosas”, explicó Reynaldo Saccone, médico clínico del Hospital Paroissien de La Matanza y presidente de la Asociación de Profesionales de ese lugar. Aproximadamente 20 mil personas de los humildes barrios cercanos al basural (Las Marías, Nicol y San Enrique) están expuestos a la contaminación.
Ante la falta de estadísticas, los damnificados hicieron sus propios relevamientos. Según un informe elaborado por la ONG Vecinos Autoconvocados de González Catán, las enfermedades respiratorias, cutáneas, autoinmunes y distintos tipos de cánceres, alcanzaban en 2004 a 1200 personas, de las cuales el 40% eran niños y 120 habían fallecido.
Los datos de este año, provenientes de la misma ONG, impresionan: “En las 72 manzanas cercanas al predio, siete de cada diez vecinos tienen algún tipo de enfermedad”, sostuvo su presidenta, Celia Frutos. Estas patologías tienen su lógica: según una alta fuente del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), “desde su fecha de creación, en 1979, el CEAMSE no tuvo controles ambientales rigurosos.
Incluso, hasta el año 2007 careció de un Certificado de Efluentes Gaseosos, por lo que toda la liberación de gases que efectuaba a través de sus chimeneas estaba fuera de las normas establecidas.
Recién en el año 2009 se lo empezó a controlar mensualmente.”Después de la reunión de 2004, el por entonces presidente del CEAMSE, Carlos Hurst, pidió a los vecinos una prórroga de un año y les prometió que en diciembre de 2005 el relleno sanitario cerraría.
Pero no ocurrió.
Ante el progresivo crecimiento de las enfermedades y la inacción de los funcionarios, los vecinos iniciaron acciones legales por contaminación ambiental. La denuncia recayó en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº 3 de Morón, a cargo de Juan Pablo Salas. En el marco de esa causa, se le pidió al CEAMSE que entregara toda la documentación referida al basural, para hacer estudios y pericias que permitieran comprobar la veracidad de la denuncia.
El 26 de marzo de 2006, la Policía Científica de Gendarmería Nacional dio su veredicto: en las muestras líquidas se encontró plomo, mercurio, cromo, cadmio y arsénico. También se comprobó que las chimeneas del relleno despiden al aire gases como tolueno, benceno, metano y butano, entre otros.
Los análisis de laboratorio incluidos en la causa demostraron, además, que muchos vecinos tienen niveles elevados de cromo y arsénico en orina .Ante este informe, en una resolución del 16 de junio de 2006, el juez Salas recomendó a los vecinos no utilizar el agua de canilla “ni para lavarse los dientes” y el Instituto Nacional de Alimentos la consideró “no apta para el consumo humano”.
La justicia resolvió proveer “con carácter de urgencia” agua potable a todas las personas pertenecientes a los barrios linderos, pero la medida apenas se cumplió parcialmente. Además, las autoridades de la empresa se comprometieron a realizar un programa de cierre del relleno, que concluiría el 31 de diciembre de 2007. Tres días antes, el 28 de diciembre de ese año, informaron que seguiría funcionando.
Durante el año 2010, la causa siguió su marcha: las nuevas pericias, firmadas por especialistas del Cuerpo Médico Forense y del propio CEAMSE, indicaron que en los acuíferos de la zona –el Puelche y el Pampeano– hay metales pesados como plomo, cromo y arsénico, por lo que el agua no es apta para consumo humano.
Se estima que el Centro de Recomposición Energética de Residuos (CARE) que remplazará al predio del CEAMSE de Catán estará funcionando de forma completa en 2013, por lo que hasta ese momento el basural continuará recibiendo residuos. Sin embargo, los vecinos también se oponen al CARE, denunciando que se trata de “otro CEAMSE encubierto. No queremos recibir más basura a metros de nuestros vecinos. Ya lo soportamos durante 40 años y las consecuencias están a la vista: enfermedad y muerte. No es justo.
“En el caso de Ensenada, el basural está a 800 metros de la población y, según un informe de la Universidad de La Plata del año 2001, se comprobó que la empresa no toma las medidas recomendadas internacionalmente para la prevención de impactos ambientales. También se evidenció contaminación del agua subterránea a causa de los líquidos lixiviados que escurren del predio.
Dos años más tarde, el Instituto de Medio Ambiente del Colegio de Abogados de La Plata elaboró un estudio, en el que enumeraba el incumplimiento de varias leyes provinciales y nacionales por parte del CEAMSE, como la Ordenanza 1358/90, referente al movimiento de tierras y formación de cavas; la Ley Provincial Integral del Medio Ambiente y el Código de Aguas de la Provincia; y leyes nacionales, como el artículo 4º del Decreto-Ley 9111 y la ley de Presupuesto Mínimos sobre Gestión de Residuos Sólidos Urbanos.
Ante este panorama, las ONG Nuevo Ambiente y Centro Vecinal Punta Lara presentaron un recurso de amparo en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº 1 de La Plata, a cargo de Luis Arias, para lograr la paralización de la ampliación de las obras del relleno sanitario y controlar el ingreso de residuos industriales. Arias ordenó cerrar el basural, pero las autoridades de la empresa apelaron el fallo. La causa quedó en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, que confirmó el cierre.
En una situación parecida a la de González Catán, las autoridades provinciales, municipales y de la empresa firmaron un convenio con los representantes de los vecinos. Fue el 5 de diciembre de 2007. Acordaron la clausura progresiva del predio ese mismo día y finalizarla en agosto de 2008. Pero tampoco cumplieron. A fines de noviembre de este año, la Suprema Corte de la provincia intimó al gobernador Scioli a que en un plazo máximo de 90 días determine “la localización y habilitación del o los nuevos polos ambientales provinciales, en remplazo del Complejo Ambiental de Ensenada”.
En caso de no cumplir, la justicia lo multará con 5000 pesos diarios por cada día de retraso. Según fuentes oficiales, el predio estará colapsando entre junio y julio de 2011, por lo que no podrá recibir más residuos y deberá ser obligadamente remplazado. Hasta el momento, y a sólo seis meses de esa fecha, no se encontró un lugar alternativo.
Voceros de la empresa dijeron a este diario que “transcurridos cinco años desde que las denuncias fueron presentadas, no existe en el expediente prueba alguna sobre la supuesta contaminación”. Y agregaron que “en la resolución de la Suprema Corte dice que los rellenos deben cerrar, siempre y cuando esté en funcionamiento un nuevo lugar de disposición final”.
La presidenta de Vecinos Autoconvocados, Celia Frutos, se preguntó indignada: “¿Entonces vamos a seguir muriendo lentamente hasta que ellos lo decidan? ¿Cuál es la prioridad para el Estado? ¿La gente o la empresa?”
Diario Tiempo Argentino
http://tiempo.elargentino.com/notas/dos-predios-del-ceamse-van-seguir-abiertos-y-contaminando