jueves, agosto 26, 2010

¿Cambió algo?

Hace tan solo una semana, una marea de gente inundaba la comisaria diciendo: Basta... pero basta de que todo sea una joda!





Marcha contra la inseguridad - Parte 1




Marcha contra la inseguridad - Parte 2




Marcha contra la inseguridad - Parte 3




Marcha contra la inseguridad - Parte 4


Fuera de contexto quedó hoy la palabra sensación cuando antes, se mal usaba como una excusa rápida para no ver la inseguridad. La sensación ahora es “descreimiento y desamparo”…

La gente percibe la impunidad, palpa la inmunidad de nuestros funcionarios y respira la corrupción… y encima, ahora le piden ayuda a los vecinos.

Esta bien que el vecino participe, pero lo único que falta es que el vecino ahora tenga que hacer el trabajo de prevención. Es un sofisma, el problema es de casi todos -hablamos del ciudadano común- pero responsabilidad de pocos, que son los que mandan.

Nosotros no debemos recordarles que tenemos el derecho de peticionar, tenemos el derecho de reprochar ordenadamente si lo creemos necesario al Estado cuando no cumple, a ese Estado carente de soluciones…

Pero nos piden ayuda, nos piden tiempo... desde hace mucho tiempo. A los mismos que no escuchan que no quieren parquímetros, que no escuchan que le dice basta de edificios ilegales, a los mismos que se casaron de gritar: “Que se vayan todos” les piden un voto de confianza…

Como una burla del destino, “los que se quedaron” nos piden ayuda, mientras vemos como la mutación de la forma delictiva sortea cada medida que se toma…

La seguridad no es patrulleros, tener más patrulleros es simplemente… tener más patrulleros. Una saturación policial preventiva, logísticamente en el tiempo es imposible de mantener y ya ustedes mismos lo están demostrando. Están cayendo en un grave error y minimizando el problema. Además, sacarles patrulleros a otras comisarías para traerlos a recorrer nuestra localidad, es exportar el delito y demostar que la vida del otro no importa nada. Bajar las estadísticas en Ramos Mejía es una clara muestra que a ustedes les preocupa algo muy distinto a nosotros...

El problema es las ganas de enfrentar la problemática y un poquito, nada más, un poquito de sentido común, pero es justo… lo más difícil en ustedes.


En la próxima marcha, los vecinos ya no podrán llegar a la puerta de la comisaría 2da de Ramos Mejía porque estará vallada.
Esa es la muestra clara de lo que verdaderamente les preocupa. Mientras lo más importante para un comisario siga siendo preguntarle a una persona desesperada que se acaba de enterar que le desvalijaron la casa, si llamó a los medios… nada cambiará.

Pero nos piden ayuda... ¿No deberían escuchar a qué atribuye la gente la mayor responsabilidad en la delincuencia y la inseguridad? Porque ahí está la respuesta, pero miran para otro lado…

Pero nos venden promesas… ¿No es mejor que querer poner tres o cuatro cámaras, poner tres o cuatro efectivos bien pagos, motivados, con una buena formación, con una buena doctrina de pensamiento, con todos los elementos de trabajo brindados por el Estado, trabajando en blanco las horas correspondientes y respetando su descanso? Seguro que no. No debe ser negocio…

Estamos en un momento difícil, y se debe cortar por lo sano. El punto, son las señales que espera una sociedad descreída y con toda razón…

Nos preguntamos ¿Le hace bien al ramense que integre el Foro de Seguridad de Ramos Mejía, el Sr. Juan Carlos Berto, dueño de Berto inmuebles? Preguntamos por preguntar…

Preguntamos... ¿Le hace bien al vecino de Villa Luzuriaga que presida el Foro de Seguridad, el secretario de Adicciones del municipio? Ni siquiera hablamos del cumplimiento de la ley 12.154, hablamos directamente de Miguel Angel Narváez. ¿No se lo preguntan? ¿No tuvo su oportunidad . sin poder hacerlo, dos veces?

¿Le hace bien a la gente escuchar las últimas declaraciones del vicepresidente del Foro Municipal de Seguridad, Omar Perez y del presidente del Foro de Seguridad de Ramos Mejía, Bronislao Mech? ¿No se lo preguntan? Es raro...

¿Cuál es el mensaje? ¿Qué están provocando? Si la policía no tiene el poder de levantar un vendedor ambulante de mercadería apócrifa… ¿Qué se puede esperar? El hilo siempre se corta por lo más delgado... pero nunca se toca el carretel.

Mientras un vecino no logre que un policía de tránsito multe el vehículo que obstruye su garage, mientras una obra en construcción siga poniendo en peligro la vida de una familia que contempla indignada, como caen proyectiles de la obra lindera mientras Fiscalización de Obras Particulares mira para otro lado, mientras un arquitecto se divierta amenazando a dos señoras mayores, mientras un vecino se canse de llamar desesperadamente a la titular de la RMD-1, Gina Di Nardo, para escuchar como siempre “ no puedo hacer nada”, mientras el intendente no digne a recibir a una simple vecina que tiene su casa con peligro de derrumbe por la omisión del gobierno local... nada cambiará.

El problema es que todavía no quieren resignar lo que nos está matando. A una sociedad no sólo se la mata con armas convencionales... la corrupción, la omisión, la indiferencia, la falta de valores, la ilegalidad, la injusticia, la indiferencia está destruyendo todo.

Una pregunta final: ¿Qué pudo haber sentido nuestro vecino cuando regresó de la multitudinaria marcha, cansado de gritar: ¡Basta de Robar! ¡Basta de inseguridad! y se encontró que le robaron el auto?... Mientras Ramos Mejía siga siendo una joda, por favor... no nos jodan pidiendo ayuda. Háganse cargo del moustro que crearon...