jueves, septiembre 04, 2008

La Visión Ambiental
del General Juan Domingo Perón


El 21 de febrero de 1972, con anterioridad a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano efectuada, del 5 al 16 de junio, en Estocolmo, el General Juan Domingo Perón hizo público su Mensaje Solidario a los Pueblos y Gobiernos del Mundo.




Este mensaje contiene, a pesar de haber sido escrito hace más de tres décadas, conceptos que siguen teniendo actualidad. Además, fue uno de los documentos que impulsaron, en 1973, la creación de la Secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano.

Los hechos
El ser humano ya no puede ser concebido independientemente del medio ambiente que él mismo ha creado. Ya es una poderosa fuerza biológica, y si continúa destruyendo los recursos vitales que le brinda la Tierra, sólo puede esperar verdaderas catástrofes sociales para las próximas décadas.
La humanidad está cambiando las condiciones de vida con tal rapidez que no llega a adaptarse a las nuevas condiciones. Su acción va más rápido que su captación de la realidad y el hombre no ha llegado a comprender, entre otras cosas, que los recursos vitales para él y sus descendientes derivan de la naturaleza y no de su poder mental. De este modo, a diario, su vida se transforma en una interminable cadena de contradicciones.

En el último siglo ha saqueado continentes enteros y le han bastado un par de décadas para convertir ríos y mares en basurales, y el aire de las grandes ciudades en un gas tóxico y espeso. Inventó el automóvil para facilitar su traslado, pero ahora ha erigido una civilización del automóvil que se asienta, sobre un cúmulo de problemas de circulación, urbanización, inmunidad y contaminación en las ciudades y se grava las consecuencias de la vida sedentaria.

¿Qué hacer?
Para poner freno e invertir la marcha hacia el desastre es menester aceptar algunas premisas:
“Necesitamos un hombre mentalmente nuevo en un mundo físicamente nuevo. No se puede construir una nueva sociedad basada en el pleno desarrollo de la personalidad humana en un mundo viciado por la contaminación del ambiente exhausto y la sed y enloquecido por el ruido y el hacinamiento. Debemos transformar a las ciudades cárceles del presente en las ciudades jardines del futuro”.

“La Humanidad debe ponerse en pie de guerra en defensa de sí misma. En esta tarea gigantesca nadie puede quedarse con los brazos cruzados. Por eso convoco a todos los pueblos y gobiernos del mundo a una acción solidaria”.