- La fiesta acabó. Ahora viene el momento de "cobrar" tanto respaldo a Kirchner.

Todos los insumos aumentaron. La refinanciación de los contratos de recolección en la mayoría de los distritos vinieron con un aumento del 20% promedio aunque la inflación no existe para nuestro intendente. Los sueldos de los municipales también aumentaron en esa proporción. A cambio, la coparticipación provincial bajó en términos porcentuales y las obras nacionales no llegan ni siquiera en las comunas que eran amigas y ultra K.
Los intendentes del Conurbano tuvieron una posición política única y homogénea de cara al mayor conflicto que tuvo el gobierno nacional desde que está en el poder hace más de cinco años: el tema del campo. Y, más allá del malestar que les generaba, nadie nunca faltó a ninguna foto cerca de Néstor ni de Cristina de Kirchner.
Pero a más de un mes del voto "no positivo" del vicepresidente Julio Cleto Cobos, que bajó los decibeles de la pelea y la división en la opinión pública, hasta ahora los jefes comunales no vieron ninguna ventaja por haber sido el único sostén político del gobierno nacional. Sólo se quedaron en el reclamo de más plata y no se atreven a hablar de una reforma presupuestaria integral, como deberían hacer.
Los casos más graves son los municipios que en diciembre pasado cambiaron de mando, a pesar de quedar con el mismo color político. Pero nadie se salva de la impiadosa economía real que los sacude. No se dieron cuenta que, cuando hay crisis, ni la obsecuencia ni la pertenencia pueden salvar a los que no aprovecharon "la buena" para "poner la casa en orden".
Alejandro Cancelare