Geriátricos: la otra Caja de Pandora que nadie quiere abrir. Coimas y denuncias en medio de serias irregularidades
En Ciudad Evita se encuentra la Residencia Geriátrica “La Prosperidad” (Circunscripción 5, Sección 1, Manzana 16, Casa 33). Olga y Luz son suegra y nuera respectivamente, además de las dueñas del lugar.
En este caso atiende Luz y aclara que su suegra se encuentra “en el otro hogar” que “también es de Ciudad Evita” y “tiene el mismo nombre”. Se refiere al situado en Circunscripción 4, Sección 4, Manzana 3, Casa 3.
La mujer reconoce que “La Prosperidad” también fue clausurado. Sin embargo, en el lugar no hay ninguna faja y el Geriátrico funciona como si nada hubiese ocurrido.
Elia Viola empieza a relatar su historia y menciona a la inspectora Adriana Vallades.
“Esta mujer me tiene loca, 15 mil pesos me pidió”, recuerda. Luz reconoce que algo de eso también hubo en “La Prosperidad”: “Bueno, nosotros anterior a esto, ya habíamos entregado plata”, dice.
¿Cuánto entregaron ustedes? —pregunta Elia.
También… 15 mil pesos —responde Luz.
¿Y siempre con Adriana Vallades? —preguntamos.
No, no sé cuál es el nombre —responde Luz.
Es una rubia que viene —le decimos.
A ella. No, la primera vez que vino es ella, pero después vinieron otros —aclara y agrega-: Acá nos están volviendo locas.
Luz se distiende y empieza a dar detalles de operativos municipales al menos llamativos. “Acá cuando vinieron, nos hicieron multas por un montón de cosas que acá había. Dijeron que no teníamos matafuegos y matafuegos teníamos. Las barandas, que las barandas las teníamos nos pusieron que no teníamos baranda, matafuego, eee… oxígeno… y todas esas cosas las teníamos. Lo que pasa que justo acá no estábamos nosotros, entonces los tuvieron que dejar pasar y ellos anotaron”, recuerda.
Pero mintieron entonces, —insistimos.
Sí —responde Luz.
¿Y lo pudieron demostrar? —preguntamos.
Y sí, ahora llevamos todas las cosas (el descargo a la Dirección de Faltas). Presentamos las cosas como que sí las teníamos. O sea las cargas del matafuego, los papeles del oxígeno…
¿Y por qué pagaron entonces? —pregunta Elia.
Pero eso fue antes, eso fue hace como dos años y ahora volvieron de nuevo. Esos 15 mil pesos creo que los pagamos cuando vino esa chica rubia que cayó con otro más —responde Luz.
A mí me dijo (Vallades) que pagaba 15 mil y por seis meses no me iban a molestar —le comenta Elia.
No, a nosotros nos dijeron que no nos iban a joder más y al mes cayeron y clausuraron —responde Luz.
La joven nos dio la dirección exacta del otro geriátrico que tiene en Ciudad Evita anotada en un papel y allá fuimos en busca de Olga, pero nos quedamos con su relato. “Eso fue antes”, dice aunque no aclara que el pagó habría sido en cuotas. Habla de dos años antes y relata los hechos como algo habitual, una práctica común para cualquiera que intente tener un lugar de estas características. Días atrás su nuera denunció delante de los presentes —y hasta lloró—, en la secretaria de Planificación Operativa y Control Comunal, la presión Vallades. Finalmente fue recibida por el secretario pero nada cambió.
La joven nos dio la dirección exacta del otro geriátrico que tiene en Ciudad Evita anotada en un papel y allá fuimos en busca de Olga, pero nos quedamos con su relato. “Eso fue antes”, dice aunque no aclara que el pagó habría sido en cuotas. Habla de dos años antes y relata los hechos como algo habitual, una práctica común para cualquiera que intente tener un lugar de estas características. Días atrás su nuera denunció delante de los presentes —y hasta lloró—, en la secretaria de Planificación Operativa y Control Comunal, la presión Vallades. Finalmente fue recibida por el secretario pero nada cambió.
El 2 de abril de 2009, la Prosperidad abrió una página en la red social Facebook. En información se presenta como residencia geriátrica, como lugar establece una sola dirección (Circ. 5 Sec.1 manz. 16 Casa 33, Ciudad Evita), publicita teléfonos (4487-4882/1386) pero al dejar la dirección de correo electrónico (laprospe1y2@hotmail.com) se entiende que desde ese año, funcionaban los dos lugares. Ambos geriátricos tienen la habilitación en trámite en el HCD La Matanza.
Y si en las últimas décadas nada parece haber cambiado, por qué pensar que cambiarán tras una denuncia penal, o luego de que el Intendente recibiera una extensa carta en la que se daban detalles de la situación, o después de que el titular de la Oficina Anticorrupción —amigo del Intendente— se hiciera también de la denuncia para, hasta hoy, no hacer nada.
Y si en las últimas décadas nada parece haber cambiado, por qué pensar que cambiarán tras una denuncia penal, o luego de que el Intendente recibiera una extensa carta en la que se daban detalles de la situación, o después de que el titular de la Oficina Anticorrupción —amigo del Intendente— se hiciera también de la denuncia para, hasta hoy, no hacer nada.
Continúa en La Prosperidad (2)




