domingo, diciembre 23, 2012

Cansados de los asaltos, los Pavón quieren irse del barrio

Lo dijo el vecino al que le entraron ladrones por una ventana el lunes a la madrugada, en Lomas del Mirador. Ya no soportan la inseguridad. La familia Pavón vivió una pesadilla en su casa de General Paz al 13000.



Fue una verdadera noche de horror. De esas que serán difíciles de olvidar. La familia Pavón vivió horas de angustia en la madrugada del lunes cuando unos delincuentes entraron a su casa en busca de un dinero que nunca encontraron. Y se salvaron de pasarla aún peor por la intervención de un vecino policía al que logró alertar uno de los hijos de la pareja. Pero lamentablemente no los sorprende. Porque en los últimos ocho años sufrieron tres asaltos en su dúplex. Y ya no dan más.

“Hace 17 años que estamos acá, pero tenemos que pisar sobre la tierra. Para mí la casa es hermosa y tiene todo lo que necesitamos para estar cómodos, pero lamentablemente acá no se puede vivir más”, afirmó Rubén Pavón (52), que trabaja en la construcción como plomero y gasista. Lo dijo en caliente, a las pocas horas y todavía con los nervios de haber vivido una situación complicada. Pero con el paso del tiempo, su opinión no cambió: “Estamos viendo cómo hacemos, si alquilamos y nos vamos. Pero yo pensaba que estaba seguro y ahora me doy cuenta que no. Y es complicado vivir así, tengo la sensación de haber sido violado”.

Una de las chicas ya la había pasado mal en otro de los robos, cuando un delincuente le puso un cuchillo en la garganta. Y hace unos meses, en una pasarela para cruzar General Paz al 13000, a metros de su casa, también fue asaltada y con violencia. “Los robos son cosa de todos los días, siempre se encuentran documentos y cosas de la gente”, explica Ruben, que destaca el apoyo que le dieron todos los vecinos.

El episodio que terminó por decidir a los Pavón de buscar un nuevo rumbo fue el lunes a la madrugada. Mientras dormían, tres delincuentes ingresaron por la parte de atrás de la vivienda, tras saltar una reja y aprovechar una ventana del primer piso del que había quedado entreabierta. “El herrero me dijo que si ponía una reja ahí era robarme la plata. Ahora me doy cuenta que sí era necesaria”, afirmó Rubén. Una vez adentro, los ladrones fueron al dormitorio principal y atacaron al dueño de casa y su esposa. Les comenzaron a exigir que entregaran el dinero, pero ambos trataron de explicarles que no iban a encontrar grandes sumas, que eran trabajadores.

“Soy plomero, no se qué pueden buscar acá. Es muy lindo el frente de la casa y quizás eso les llamó la atención. Decían ‘con la casa que tenés, como no vas a tener plata’”, relató Rubén. Pero mientras los delincuentes estaban con él, su mujer y sus dos hijas, de 19 y 10 años, su hijo Ramiro (16) sintió los ruidos y al ver lo que pasaba, escapó por una ventana. Pidió ayuda a un vecino del complejo de dúplex, que es policía Federal. Fue hasta lo de los Pavón y al dar la voz de alto los ladrones escaparon a los tiros. Se llevaron “un poco de efectivo, una notebook, una cámara digital y un montón de porquerías”.

“Mi hijo tuvo un acto de arrojo, pero yo le pedí que nunca más lo haga, porque un segundo de diferencia y le tiran cuando está saltando. Tiene 16 años y un estado físico privilegiado. Fue audaz, valiente e inconsciente”, relató Rubén. Y agregó: “Si no fuera por él y el policía todo sería distinto”.