Cuatro facciones se disputan el poder político del PJ en La Matanza: el intendente, los balestrinistas, la presidenta del Concejo y un edil histórico. Todos pelean por la batuta que manejaba Alberto Balestrini
![]() |
El accidente cerebrovascular que afectó a Alberto Balestrini dejó un escenario complejo en La Matanza. “Hay un problema de falta de paternidad, porque no estaba previsto un sucesor, por lo que ahora todos se postulan”, dice a La Tecla un dirigente local. Originalmente había tres facciones, aunque en los últimos tiempos se sumó una cuarta.
Por un lado están los balestrinistas, con María del Carmen Cardo a la cabeza -la mujer del ex vicegobernador se hizo cargo del área de Acción Social del Municipio-. La apoyan el jefe de Gabinete, Luis Lata; el secretario de Gobierno, Miguel Bampini;
y el diputado nacional Luis Cigogna.
Por otro lado está el peronismo histórico, representado por el presidente del bloque justicialista en el HCD, Ricardo Rolleri, que desde 1983 ocupa una banca y que se enfrentó a Espinoza cuando éste echó a su esposa del área de Habilitaciones.
El tercer sector, y uno de los que más terreno ganaron, es el de Raúl Magario, ex secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable y ex integrante de Montoneros. Renunció al gabinete en plena pelea por el armado de listas, aunque después logró colar a su hija Verónica como primera en la papeleta de ediles y hoy preside el HCD.
Cualquier movimiento de Espinoza -durante febrero se rumoreó que podría ocupar un lugar en el Gabinete de Scioli- pondría a su hija al frente de la intendencia.
La cuarta facción es la de Espinoza. Hasta no hace tanto tiempo respondía a las filas de los balestrinistas, aunque últimamente comenzó a mostrarse como un líder, lo que no cayó bien entre sus ex aliados.
