lunes, mayo 03, 2010

Bienvenidos al grupo

Alarmados por una demolición sin el correspondiente cartel de obra reglamentario y sabiendo que pueden amanecer con un edificio al lado, los vecinos de Chacabuco y Pasaje Esquiú empezaron a organizarse...



Las repetidas manifiestaciones contra la construcción indiscriminada y la falta de respuesta a tantas obras ilegales; anuncian que la lucha comienza día a día. Mientras colapsan los servicios públicos y el tránsito se ha vuelto caótico, nadie entiende quien planifica y menos, que desdibujen la identidad histórica del barrio...

Ahora les tocó a los vecinos de Chacabuco y Pasaje Esquiú, una demolición sin aviso y con los antecedentes que tiene el palacio municipal sumado a la mala fama de ciertos arquitectos, hizo que otro foco se abriera en esta eterna lucha...
Queremos recordarles a nuestros funcionarios, que la Ciudad de Ramos Mejía fue fundada y pensada por sus vecinos pioneros para construir un barrio sano y con aire puro para las familias que albergara. Basta sólo con leer su historia pero no hay que tener miedo para agarrar un libro. En su crecimiento, la ciudad fue poblada de casas que, con mucho esfuerzo de sus dueños, se fueron embelleciendo, en especial por espacios amplios de jardines, profusas arboledas y veredas limpias, baldeadas cotidianamente y con orgullo.

Existen instituciones que nos enorgullecen, como la Sala de primeros Auxilios, la Casa de la Cultura, los Bomberos Voluntarios de La Matanza, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, entre muchas otras, como así también numerosas ONG y varias instituciones educativas, tanto públicas como privadas... Pero la identidad señores, es todo para una ciudad

Desde fines del 2004, o bien dicho, desde que nació Las Heras 72, una alarma despertó al ramense: la construcción de edificios torres levantados bajo ordenanzas que se olvidaron de enviar al P.E.P. para su convalidación, porque entre nosotros, sabemos que volvían de culo, Ahora cambió la historia... aunque también y gracias a ustedes, la vocación del barrio...
Pero volviendo al presente, las profundas excavaciones sin importar las napas a flor de piel, que han venido afectando cimientos y paredes de casas vecinas -algunas con peligro de derrumbe y reconocidas por la mismísima Dirección de Fiscalización de Obra y Regulación Catastral- no parece ser un problema grave para ustedes. Ni hablar de la salud de aquellos que deben soportar ruidos molestos y continuos sin respetar horarios y menos decibeles, aún teniendo una normativa al respecto. Pero no digan nada, entendemos que en La Matanza todo es posible...

Describen la realidad ver casas encerradas entre dos edificios de gran altura que han perdido toda posibilidad de luz y aire, lo que ha obligado a emigrar a quienes amaban y habían elegido a este barrio para desarrollar toda su existencia. Pero comprendemos que no importan ni siquiera los votos cuando hay clienterismo...

Hoy la identidad de Ramos Mejía habla por sí sola, se percibe alterada y sin criterio. Ya varias cuadras desde la estación fueron pobladas por edificios torres de varios pisos que afectaron la calidad de vida de sus habitantes y vienen colapsando los servicios públicos, a pesar de cualquier esfuerzo que se realice por mejorar la situación. Los parches tienen vecimiento...


Pero avanza la intranquilidad de los vecinos, que van perdiendo el miedo para peticionar, para que las decisiones se tomen dentro de un marco legal que nos incluyan y que respeten la identidad de toda una localidad que se ha esforzado por muchas décadas para cuidar y mejorar la calidad de vida de sus familias, y que no se atropelle toda esta historia.
Ustedes generan los nuevos pasacalles que repiten como ayer "No a los edificios torres", "Basta de Vivendas Multifamiliares" aunque sabemos que no hay peor sordo que el que no quiere oir y menos, si hay dinero en juego...
Pero más allá de todo interés económico, el tiempo demostró que estamos preparados para esta dura pelea por defender nuestro origen. A ustedes les agredecemos que nos hicieran que dejar de ser habitantes para ser ciudadanos. Ya no vamos a botar sino votar...